La RATIFICACIÓN. Cuando el PERITO se pone delante de un JUEZ (y de las PARTES).

 En este artículo, voy a hablar sobre la ratificación del perito, enfocado, no a estructurar cómo hacerlo (tal vez hablemos de interrogatorios y de oratoria forense en otra ocasión, pues hay bibliografía extensa y de calidad en español), sino a aportar unas mínimas referencias, incluso ideas, para que, esa(s) primera(s) vez/veces, no sean una mala experiencia, o al menos, lo mínimo posible. No podemos negar que, posicionarse por primera vez en una sala de vistas, delante de sus señorías y de los letrados, sabiendo que van a interrogarte,  puede causar algo de miedo, pero si tiene en cuenta estas mínimas recomendaciones, tal vez ese nerviosismo disminuya. Por experiencia, de años y ratificaciones, le digo que, si es usted novel y las tiene presentes, sin duda, le ayudaran.

Lo primero que debemos tener en cuenta es qué es una ratificación. Dos aspectos teórico-prácticos son fundamentales. Es el lugar donde, tras (o durante) sus respuestas, convertirá su trabajo en prueba. Y, el más importante, donde se hace efectivo el principio de contradicción. Sabemos que, en la fase de juicio oral, es el momento en que los indicios se (pueden) transformar en pruebas, pero, el cómo lo hacen, es a través (vuelvo a incidir en que estoy centrándome únicamente en la figura del perito) de la contradicción, que no es más que asegurarse de que el trabajo presentado, cumple con todos los requisitos y garantías para probar lo que concluye. Sí, podemos considerar que se «pone en duda» nuestro trabajo, y aunque puede parecer algo extremo, sobre todo como idea, no lo es. Véalo así. Su trabajo, seguro es correcto, y alguien, tiene como finalidad el hacerlo caer, además, de manera profesional, es decir, no es algo personal (en esto ahondamos ahora). No lo consigue, precisamente porque usted ha hecho un trabajo pericial excelente. No hay más. Ningún buen perito tiene miedo a una ratificación, todo lo contrario. Otra cosa es tenerle miedo al proceso, y he aquí el por qué de estas recomendaciones. 

Una vez definido qué es una ratificación, e incluso siendo consciente de que eso de «poner en duda» no calma a quien se enfrenta por primera vez (yo confío más en la segunda parte, es decir, en que es usted un gran perito y ha realizado un excelente trabajo), estos mínimos pensamientos e ideas, le serán de ayuda. Se lo garantizo.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, básicamente, tenemos dos tipologías de ejercicio respecto a la ratificación. Como perito de oficio o de parte. La diferencia respecto a esta, siendo de parte, lo más probable es que, por la parte (valga la redundancia) de nuestro cliente, conozcamos aquello que nos preguntarán. No obstante, como peritos de oficio, no será muy diferente. Seamos honestos, a una de las partes nuestro informe le resultará positivo y a otra no (en ambos tipos), por lo que, por uno de los lados, las preguntas siempre serán más «complicadas» que por la otra. Ahora bien, esto como brújula general. No será la primera vez que un informe no favorece a ninguna de ellas o no se admiten, por parte de su Señoría, preguntas en las ratificación.

Lo segundo, superado ya el contexto(s) de una ratificación, es la necesidad, anterior, de repasar nuestro trabajo. Lo más probable, teniendo en cuenta los tiempos de la Justicia, es que haya pasado un tiempo considerable entre la emisión del informe y la Vista. No se trata de estudiarlo, pero sí de repasarlo, porque según volvamos a leerlo, las acciones llevadas a cabo serán recuperadas por nuestro cerebro, pero, invirtamos más que unos minutos antes, el mismo día, para refrescarnos. Con una lectura profunda, unos días antes, será suficiente. Además de eso, algo que suelen preguntarme los alumnos, es si se tendrá «material de apoyo». Por supuesto que sí, no se trata de un examen, es de un interrogatorio. Esto, quiere decir que podremos tener nuestro informe delante, y de hecho, la mayoría de las preguntas, serán muy concretas, estilo, «Señor perito, en la página 24, en el segundo párrafo, usted indica que,...», y nosotros, podremos ir a esa página, ese párrafo y repasarlo. No teniendo que correr ni contestar sin pensar. Ahora bien, aquí también es importante tener nuestro informe en el soporte que más nos convenga. Formato papel, en tableta,... cada uno, debe pensar en ello. Y, tener en cuenta las necesidades en cada caso. Si lo hacemos en formato papel, que esté bien impreso, completo,... En tableta, que esta esté cargada,... Pero sí, no se apure, podrá contar con el informe y consultarlo tantas veces como necesite. No está ahí para ser examinado, sino para aclarar su trabajo. 

Lo tercero, es una cuestión de fondo y forma. Respecto a la forma, deje siempre terminar las preguntas (y por supuesto, huelga decir que, a todo el mundo se le trata de «usted»). En ocasiones, el nerviosismo, con la mejor intención del mundo, hace que nos adelantemos a la contestación. No lo haga, tenga como regla el dejar terminar, pensar la pregunta y contestar. Además de eso, respecto al fondo, y esto es vital, responda únicamente a lo demandado. No intente «demostrar lo que sabe». No está ahí para lucirse, sino para respaldar y explicar su trabajo. Debemos tener claro que, como peritos, no importamos. Solo importa, como el todo, el Caso, y, como la parte que se está cuestionando, nuestro informe, nuestro trabajo, nosotros, simplemente somos la voz del documento sobre el que se está interrogando. Por lo tanto, deje terminar las preguntas de su interrogador, responda solo lo demandado y, otro aspecto importante, no rellene huecos. Si no sabe la respuesta, lo dice, tranquilamente. Si no está seguro, ídem y si no tiene respuesta o la pregunta es incoherente, de igual manera, lo explica. 

Lo cuarto, es la solución anterior a lo dicho hasta ahora. Es decir, todo esto está bien y es correcto. El dejar preguntar, pensar la respuesta, contestar únicamente a lo solicitado,... pero, «probablemente me ponga nervioso», pensará, y no tendré esto en cuenta. Una manera de calmarse, es tener presente una realidad respecto a la ratificación. Dos pensamientos en uno solo que, de incorporarlo como axioma, le servirá para, desde un principio, tener una calma monástica. El primero, es que, nada de lo que ocurra en la ratificación es personal, contra usted. Hay interrogadores más o menos altivos, más o menos suspicaces, más o menos directos,... eso sí, pero nada es contra usted (recuerde, usted no importa, solo el Caso y su trabajo). Y lo segundo, para darle seguridad, y es totalmente verdad, durante su ratificación, usted es el que más sabe sobre el tema cuestionado, de toda la sala. No solo porque se esté hablando de su disciplina pericial, sino que se está interrogando sobre su trabajo, sobre algo que usted ha desarrollado. Si tiene esto en cuenta (antes de entrar a ratificar), su tranquilidad se verá aumentada.

Con estas mínimas, no sé si referencias, consejos o pensamientos, es cierto que, sobre todo en su primera vez, el miedo, nerviosismo,... no desaparecerá completamente, pero sí se apaciguará. Estoy seguro que, colegas profesionales podrán, además, aportar alguna otra. Aunque parezcan cosas sencillas, aquellos que se enfrentaron, nos enfrentamos, a nuestra primera ratificación sin ninguna orientación, hubiéramos celebrado el tenerlas.

Es cierto que, dentro de la ratificación, existe una posibilidad, que es el careo entre peritos, que puede entender como algo distinto a una ratificación en solitario, que serán las más. Aquí, el miedo de los novatos suele darse por la inseguridad y creencia de que, la otra parte «irá a por él». Y nada más lejos de la realidad. Un careo en una ratificación judicial no es una discusión a viva voz. No. Se pregunta, y primero responde uno y después el otro. No es una barra de bar y créame que, si la otra parte, responde atacándole a usted (es decir, haciéndolo personal, que sé es uno de sus miedos), ya tiene perdida la ratificación (él, usted ganada). Con no contestar, y dejar claro que solo habla de su trabajo, porque es lo que debe aclarar, terminado. No tenga miedo, si su trabajo ha sido correcto, su ratificación, también lo será y, en caso contrario, relea este artículo y fije los parámetros en su cerebro antes de la Vista. 

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